viernes, 28 de junio de 2013

Snowden. Las guerras de la información


Octavio Islas 1


Con base en las filtraciones realizadas por Edward Snowden analista de la empresa de consultoría Booz Allen Hamilton y ex empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), es posible concluir que algunos gobiernos e instituciones practican el panoptismo digital, el cual responde a las exigencias de la arquitectura de la represión.

Hace unas semanas, en Hong Kong Snowden proporcionó a Glenn Greenwald, del periódico The Guardian, la cineasta independiente Laura Poitras y Barton Gellman, del Washington Post, pruebas fehacientes del programa de vigilancia y espionaje a nivel mundial PRISM, que lleva a cabo el gobierno de Estados Unidos, fuera de sus atribuciones constitucionales, a través de la NSA.

De acuerdo con Wikipedia: “PRISM se emplea como un medio para la vigilancia a fondo de las comunicaciones y otras informaciones almacenadas. El programa tiene como objetivos a aquellos ciudadanos que vivan fuera de Estados Unidos o sean extranjeros, aunque también se incluyen a los ciudadanos estadounidenses que hayan mantenido contactos con personas que habitan fuera de las fronteras del país. Los datos que supuestamente la NSA es capaz de obtener gracias a PRISM incluyen correos electrónicos, vídeos, chat de voz, fotos, direcciones IP, notificaciones de inicio de sesión, transferencia de archivos o detalles sobre perfiles en redes sociales”.

De acuerdo con la información filtrada por Snowden, en PRISM se encuentran involucrados Microsoft, Google, Yahoo!, Facebook, PalTalk, YouTube, Skype, AOL, Apple, pues las mencionadas empresas eran conscientes de que el gobierno de Estados Unidos accedía a sus servidores para buscar información de interés para a correos electrónicos, chat, videos, mensajes de voz, fotografías, datos almacenados, videoconferencias, transferencias de archivos, voz a través de Internet, actividad en redes, notificaciones, etiquetas, etcétera. A través de sus voceros, las referidas empresas han negado haber contribuido con PRISM.

La primera filtración realizada por Snowden exhibió una orden del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera de Estados Unidos, institución que solicitó a Verizon la entrega de “todos los registros detallados de las llamadas telefónicas” de sus clientes realizadas desde Estados Unidos hacia el extranjero, y de las llamadas dentro de Estados Unidos, incluso las llamadas locales.

Snowden además dio a conocer la Directiva política presidencial número 20, un memorando ultrasecreto del presidente Barack Obama, quien ordena a las agencias de inteligencia de Estados Unidos a elaborar una detallada relación de blancos de posibles ataques cibernéticos de Estados Unidos, y publicó pruebas del programa Boundless Informant (Informante sin fronteras), que comprende un mapa que detalla los países de donde provienen los 97,000 millones de registros electrónicos interceptados y recopilados por la NSA durante marzo de 2013.

En el referido mapa son empleados los colores rojo, amarillo y verde para clasificar a los países según el nivel de comunicaciones interceptadas. En marzo del año pasado, Estados Unidos figuraba en el mapa con color amarillo. Entre los principales blancos de los programas de espionaje de Estados Unidos se encuentran Irán, Pakistán, Egipto y Jordania.

De acuerdo con el periódico The Washington Post, el propósito de las filtraciones era destapar el "estado de vigilancia" existente en Estados Unidos. “Para justificar la filtración, Snowden comentó que no puede "en conciencia, permitir al gobierno de EEUU destruir la privacidad, la libertad en internet y las libertades básicas de la gente de todo el mundo con esta gigantesca máquina de vigilancia que están construyendo en secreto". 2

En la entrevista con Greenwald y Poitras, Snowden explicó sus motivos para haber realizado las filtraciones: “Desde mi escritorio tenía el poder de escuchar las conversaciones de todo el mundo, desde ustedes o su contador, hasta un juez federal o incluso el Presidente si tuviera su correo electrónico personal. …No nos corresponde a nosotros decidir sobre estas cosas. Es la población la que debe decidir si estos programas y políticas son correctos”.

En el imaginario de la sociedad de la información y el conocimiento, la lucha de clases prevalece, pero ésta definitivamente no contempla como principales actores a la burguesía y al proletariado, sino a los grupos de poder que pretenden controlar toda la información de cada una de las personas; y las instituciones y ciudadanos dispuestos a impedirlo.

1 Investigador en el World Internet Project México, y el Centro de Desarrollo para la Industria de las Tecnologías de la Información en México y el Tecnológico de Monterrey CEM. Su cuenta de correo electrónico es octavio.islas@itesm.mx

viernes, 21 de junio de 2013

Assange, Snowden y el futuro de Internet

Por: Octavio Islas. 1

El miércoles 19 de junio, Julian Paul Assange, fundador, editor y principal vocero del sitio web WikiLeaks cumplió un año refugiado en la embajada de Ecuador en el Reino Unido, ubicada en la calle de Hans Crescent, en Londres. La justicia sueca pretende fincarle responsabilidades debido a supuestas agresiones sexuales en perjuicio de Anna Ardin y Sofia Wilen, quienes en Suecia se desempañaban como voluntarias en WikiLeaks.

En junio de 2012 la Suprema Corte del Reino Unido resolvió que Assange tendría que ser extraditado a Suecia para enfrentar tales denuncias. Assange ha calificado el hecho como un montaje, y señala que las autoridades suecas en realidad desean entregarlo al gobierno de Estados Unidos.

Assange asegura que el gobierno estadounidense le fincaría responsabilidades por haber difundido miles de documentos secretos del Departamento de Estado con información sobre las guerras contra Iraq y Afganistán (391,832 documentos confidenciales acerca de la guerra de Iraq y más de 90,000 documentos relativos a la guerra en Afganistán).

Para su eventual extradición a la Unión Americana, Assange señala que el gobierno estadounidense cuenta con el apoyo de la embajada de Australia en Washington, y afirma que está en marcha una investigación en su contra, a cargo de Neil McBride, fiscal en Virginia, entidad en la cual se llevan a cabo todos los procesos judiciales en materia de seguridad nacional en la Unión Americana.

El gobierno de Estados Unidos efectivamente ha exhibido particular interés por silenciar a Julian Assange y a WikiLeaks. A finales de 2010 orquestó una serie de medidas destinadas a sofocar los canales financieros y las plataformas que dan servicio a WikiLeaks.

A pesar de las presiones y la extenuante persecución financiera, WikiLeaks ha publicado –como atinadamente destaca Assange- más documentos clasificados que todos los medios informativos en la historia: “Eso no lo digo para demostrar nuestro éxito, más bien, muestra el alarmante estado del resto de los medios de comunicación. Cómo es que un equipo de cinco personas ha llegado a mostrarle al público la información más reprimida, a ese nivel, que el resto de la prensa mundial junta? Es vergonzoso”.

Assange atinadamente ha denunciado la existencia de determinados intereses dispuestos a impedir la gestación de un nuevo orden informativo a partir de Internet: “Nuestras sociedades están tan íntimamente fusionadas por Internet, que se ha convertido en un sistema nervioso de nuestra civilización, que atraviesa desde las corporaciones hasta los gobiernos, desde las parejas hasta los periodistas y los activistas. De modo que una enfermedad que ataca este sistema nervioso afecta a la civilización en tanto tal. En este sistema nervioso hay vastos aparatos del Estado, principalmente, pero no únicamente de Estados Unidos, que operan para acaparar todo este conocimiento que Internet suministra sobre la población”.

Edward Snowden, ex funcionario de la CIA y analista de la empresa privada de consultoría de inteligencia Booz Allen Hamilton, ha confirmado la tesis relativa a la “arquitectura de la opresión”, al proporcionar pruebas fehacientes de que el gobierno de Estados Unidos, a través de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), puso en marcha un amplio programa de vigilancia y espionaje mundial, completamente al margen de sus atribuciones constitucionales.

Por ejemplo, un documento revelado por Snowden contenía una presentación de diapositivas que revelaba la existencia del programa “PRISM”, el cual autoriza a la NSA para tener acceso no autorizado a todos los datos privados almacenados en los servidores de grandes empresas de Internet, como Microsoft, AOL, Skype, Google, Apple y Facebook.

Assange lo había anticipado con notable claridad: “No cabe duda que Internet ha dado poder a gente que no lo tenía al posibilitar el acceso de todo tipo de información a escala global. Pero al mismo tiempo hay un contrapeso de esto, un poder que lo utiliza para acumular información sobre todos nosotros y usarla en beneficio de los gobiernos y las grandes corporaciones. Hoy no se sabe cuál de estas dos fuerzas va a imponerse”.

El incierto futuro de Internet se encuentra estrechamente asociado con el incierto futuro de Assange y Snowden

1  Investigador en el World Internet Project México, y el Centro de Desarrollo para la Industria de las Tecnologías de la Información en México y el Tecnológico de Monterrey CEM. Su cuenta de correo electrónico es octavio.islas@itesm.mx

viernes, 14 de junio de 2013

La reforma y nuestro tiempo


Por: Octavio Islas

El lunes 10 de junio, en el Diario Oficial de la Federación fue dado a conocer el decreto de reforma  constitucional en materia de telecomunicaciones, el cual ha sido considerado por no pocos expertos y analistas como paso fundamental para acceder a un nuevo régimen legal en la radiodifusión y telecomunicaciones en el país, en el cual el genuino significado de servicio público efectivamente se afirme como pilar fundamental en las políticas de Estado en la materia.

Apenas unas semanas antes -el 20 de mayo-, el Ejecutivo Federal presentó el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, documento que afirmó los principales puntos de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones como ejes centrales de la política gubernamental.

Es posible afirmar que durante las dos administraciones panistas (2000-2012) no hubo definiciones estructurales ni políticas de Estado en materia de telecomunicaciones. Fueron doce años lamentablemente desperdiciados. Se afirmaba entonces que la reforma en telecomunicaciones que demandaba la complejidad de México supondría años, considerando los intrincados intereses en juego de un sector abrumado por frecuentes y desgastantes litigios.

Sin embargo, para poder poner en marcha la reforma en materia de telecomunicaciones bastaron cinco meses desde que el presidente Enrique Peña Nieto tomó posesión del cargo, perfilando la iniciativa en el marco del Pacto por México, propiciando enseguida la discusión y el análisis correspondiente en el Congreso de la Unión. Una vez concluido tal proceso, la publicación del decreto solo tomó 42 días. Para ello fue indispensable reformar siete artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, introduciendo 17 artículos transitorios.

Con la reforma en telecomunicaciones el actual gobierno de facto recuperó una buena parte del tiempo perdido. En el espíritu de la reforma se afirman la radiodifusión y las telecomunicaciones como servicios públicos de interés general, se reconoce el derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicaciones (TICs), principalmente a la banda ancha. Se propone la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), organismo con efectiva autonomía que supliría a la Cofetel,

Una de las principales atribuciones del nuevo organismo será otorgar, refrendar y revocar concesiones. Además estará facultado para imponer sanciones; regular en materia de competencia económica, concentración y propiedad cruzada de medios; desincorporar activos; ordenar la compartición y desagregación de infraestructura.

Tanto en tiempos de la presidencia imperial, como durante la “docena trágica”, la posibilidad de otorgar, refrendar y revocar concesiones representó una de las principales facultades “metaconstitucionales” (J. Carpizo) del presidente de la República. Si efectivamente Ifetel podrá otorgar, refrendar y revocar concesiones superaremos una de las más viciadas prácticas de negociación discrecional entre el Ejecutivo con algunos de los más poderosos “barones de la democracia” (M. Buendía).

Se establece y reconoce un nuevo régimen de concesiones de uso privado, comercial, público, social, indigenista y comunitario sin fines de lucro. Además serán creados tribunales especializados en telecomunicaciones para agilizar la impartición de justicia.

También se ordena la instalación de una red compartida de telecomunicaciones que supone el aprovechamiento de 90 MHz en la banda de 700 MHz. Se abrirá la inversión extranjera directa al 100 por ciento en telecomunicaciones, y en radiodifusión al 49 por ciento con cláusula de reciprocidad. De ello se desprende la posibilidad de estimular efectiva competencia en el sector, obligando a prestadores de servicios a reducir sus elevadas tarifas y objetables condiciones de servicio, procurando ajustarse a estándares de calidad internacionales.

Se pondrá en marcha una política pública de inclusión digital que permitirá que los beneficios de la banda ancha de alta velocidad resulten asequibles a 70 por ciento de los hogares mexicanos, y 85 de las micro, pequeñas y medianas empresas.

En México todo parece conspirar contra cambios y reformas. Mantener vigente el sistema de intereses preestablecido, simular. Esa ha sido la norma durante décadas. Nos convertimos en un país estancado, conformista, peor aún, resignado. La reforma en materia de telecomunicaciones podría reubicar a México en la perspectiva de su tiempo histórico.   

viernes, 7 de junio de 2013

XXV años de la Generación Einstein

Proyecto Internet
Octavio Islas

De acuerdo con Jeroen Boschma, director creativo de la agencia de comunicación Keesie, especializada en target infantil y juvenil (Holanda), y coautor del libro Generación Einstein. Más listos, más rápidos y más sociables. Comunicar con los jóvenes del siglo XXI –cuya primera edición fue publicada en 2006-, el año de 1988 marcó el advenimiento de la “Generación Einstein”.

En el referido libro fueron recuperados los resultados que arrojó una investigación emprendida por la agencia de comunicación Keesie, la cual durante 10 años realizó entrevistas a jóvenes nacidos a partir de 1988.

El término “Generación Einstein”, destaca Boschma, responde al propósito de designar a los nacidos a partir de 1988, quienes desde niños se han relacionado con la tecnología de forma espontánea, y que hoy admiten ser considerados como la primera generación de “niños digitales” (digital kids).

La Sociedad de la Información –sostiene Boschma-, posibilita el advenimiento de la “Generación Einstein”, que Boschma define como: “la primera generación de jóvenes desde la II Guerra Mundial que se caracteriza por sus rasgos positivos: sociables, listos, dialogantes y solidarios. En resumen: más listos, más rápidos, más sociables”.

Durante la primera semana de junio de 2013 fueron dados a conocer los resultados que arrojó el estudio Telefónica Global Millenial Survey, disponible en Véase: http:telefonica.com/millennials, realizado con Financial Times, el cual comprendió la aplicación de entrevistas cuantitativas en línea, con 190 preguntas, a una población de 12,171 personas cuyas edades comprendían de los 18 a 30 años de edad, distribuidos en 27 países en seis regiones (Norte América, América Latina, Europa Oriental, Europa del Este, Asia, Medio Oriente y Africa. El levantamiento de la encuesta comprendió del 11 enero al 4 febrero de 2013. En México fueron aplicadas 503 encuestas.

El citado estudio admite ser considerado como una oportuna actualización de la información recabada algunos lustros atrás por Boschma y su equipo de trabajo, y nos permite reconocer algunos rasgos fundamentales de la ecología cultural en la cual se ha desenvuelto la “Generación Einstein”

Con base en los resultados que arrojó el citado estudio, es posible afirmar que los encuestados se distinguen por la posesión y empleo de teléfonos inteligentes: 76 por ciento afirmaron contar con por lo menos un teléfono inteligente-.

La población encuestada considera que las tecnologías abren significativas oportunidades en su vida. Por ejemplo, 83 por ciento consideran que sus habilidades tecnológicas les facilitan obtener empleo; 69 por ciento afirma que la tecnología abre oportunidades para toda la gente, a diferencia de épocas anteriores cuando las oportunidades fundamentalmente beneficiaron a élites selectas.

La tecnología observa un rol fundamental en sus percepciones, 80 por ciento (hombres) se consideran “en la vanguardia tecnológica”, 39 por ciento (hombres) afirman que la tecnología ha jugado un papel fundamental en su percepción de la vida, y 42 por ciento (hombres) consideran que la tecnología "es el campo más importante de estudio para asegurar el éxito futuro”.

En cuanto a la perspectiva de la incidencia global, 40% de los encuestados considera que su participación puede representar una importante diferencia. Sin embargo, en este rubro los latinoamericanos resultaron aún más optimistas, 62 por ciento consideran que su participación puede marcar la diferencia global.

Pese a los efectos de las recientes crisis mundiales, es posible confirmar el acentuado optimismo de la generación Einstein al advertir que 62 por ciento de los encuestados creen que pueden ser efectivos factores de cambio en sus comunidades. En América Latina tal convicción fue manifestada por 82 por ciento de los encuestados.

Al considerar los principales factores que determinaron su forma de vida, los entrevistados ubicaron en primer lugar a la familia (81 por ciento), la escuela y la educación (58 por ciento), los amigos (54 por ciento), la tecnología (39 por ciento). Vale la pena destacar que los entrevistaron consideraron que tecnología ha influido más en sus vidas que la economía (29 por ciento) y la religión (15 por ciento).