viernes, 31 de enero de 2014

Estudio de consumo de medios entre internautas mexicanos. IAB México (Primera parte)

Por Octavio Islas1

El miércoles 29 de enero, la Interactive Advertising Bureau México (IAB México) dio a conocer los resultados de la sexta edición del Estudio de consumo de medios entre internautas mexicanos, investigación realizada por la firma Millward Brown, y que contó con el financiamiento de Televisa Interactive Media.

La IAB es el organismo en el cual participan las principales empresas de publicidad interactiva en el mundo. Fue fundado en 1996 en Estados Unidos y actualmente tiene presencia en más de 45 países en cuatro continentes. En América Latina la IAB cuenta con asociaciones en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. IAB México inició  actividades en febrero de 2005 y actualmente cuenta con más de 170 empresas asociadas.

En el citado estudio de la IAB México fueron estimados 59,2 millones de usuarios de Internet en México en 2013. Por ende la penetración de Internet en la sociedad mexicana fue establecida en 52 por ciento.

Los 59,2 millones de usuarios de Internet en México fueron reportados en noviembre de 2013 en el Estudio 2013 de hábitos y percepciones de los mexicanos sobre Internet y diversas tecnologías asociadas, realizado por el World Internet Project México (WIP México), a través del Tecnológico de Monterrey campus Estado de México.

Según el estudio de la IAB México, para el cual fueron aplicadas 1,510 entrevistas, los nuevos usuarios de Internet de niveles económicos bajos (D+/C- y D/E), suelen dedicar menor tiempo a Internet y comienzan con un sólo dispositivo, generalmente teléfonos inteligentes y tabletas –de bajo costo-. Los teléfonos inteligentes particularmente les permiten enviar mensajes. No son empleados para realizar llamadas telefónicas.

Los internautas mexicanos en promedio emplean 2.4 dispositivos para conectarse a Internet: 63 por ciento lo hace a través de computadoras personales, 44 por ciento por medio de computadoras de escritorio, 41 por ciento a través de teléfonos inteligentes y 20 por ciento mediante tabletas.

Cada vez más usuarios con mayor poder adquisitivo se conectan a Internet a través de televisiones inteligentes (18 por ciento) y un porcentaje menor también lo hace mediante consolas de videojuegos. Además en los usuarios de niveles socioeconómicos más altos (NSE ABC+), es posible advertir una significativa sustitución de computadoras personales por tabletas.

Resulta factible suponer que el próximo año habrá más usuarios que se conecten a Internet a través de teléfonos inteligentes que por medio de computadoras de escritorio. Inclusive en un futuro no muy distante, el principal dispositivo para conectarse a Internet será el teléfono inteligente.

El interés por descargar aplicaciones de Internet ha aumentado (88 por ciento), destacando aplicaciones, software, programas o juegos a través de Internet. Las redes sociales (65 por ciento), correo electrónico (61 por ciento) y buscadores (55 por ciento) son los sitios más visitados.

Nueve de cada 10 usuarios emplean las redes sociales. Las más populares son: Facebook (96 por ciento), Twitter (56 por ciento) y Google+ (54 por ciento), LinkedIn (13 por ciento) y Pinterest (7 por ciento). A pesar de la diversidad de contenidos, los usuarios mexicanos destacan compartir fotografías de familiares (71 por ciento), fotografías de amigos y/o conocidos (56 por ciento), lugares, comida o mascotas (43 por ciento), autorretratos (16 por ciento) y en sus compras (7 por ciento).

El estudio de la IAB además destaca un hecho de particular relevancia: Internet ha transformado la forma como los mexicanos consumimos contenidos culturales e informativos.

Los internautas mexicanos prefieren comunicarse por Internet con personas que no viven en su misma ciudad (59 por ciento) que hacerlo a través de medios convencionales; prefieren jugar o dedicar tiempo a su entretenimiento en Internet (37 por ciento), escuchar música (34 por ciento) o ver películas (27 por ciento).

1Doctor en ciencias sociales. Investigador y consultor en la Dirección Adjunta de Innovación y Conocimiento de INFOTEC.
octavio.islas@itesm.mx

viernes, 24 de enero de 2014

30 años después

Por: Octavio Islas1

“Steve Jobs y Bill Gates son los verdaderos revolucionarios de nuestra época. No los estudiantes que ocuparon la oficina del decano a finales de los 60. No los pacifistas que estaban determinados a derrocar el sistema. Jobs y Gates son quienes cambiaron el modo de pensar, actuar y comunicar del mundo”  Martyn Burke (director de la cinta Piratas de Sillicon Valley, 1999).

A finales de la década de 1960, cuando Marshall McLuhan señaló a directivos de IBM que el negocio de IBM era la información y que en un futuro no muy distante sería la venta de computadoras personales en el hogar, fue considerado loco.

No transcurrió mucho tiempo. La realidad se empeñó en concederle razón al formidable visionario canadiense. El 23 de enero de 1984, Steve Jobs, John Sculle y Steve Wozniak presentaron la primera computadora Macintosh, la primera computadora personal con ratón  –anticipado por Doug Engelbart, en 1960-, interfaz gráfico, con un microprocesador Motorola 6800, 8 Mhz y128 KB de memoria RAM, cuya capacidad de almacenamiento era de 400 KB, ranura para diskette de 3,5 pulgadas.

La primera Mac contaba con un CPU marca Motorola, pantalla monocromática de nueve pulgadas con una resolución de 512 por 342 megapixeles, y tenía un precio de 2,500 dólares. Además la primera Mac incluyó dos novedosos programas: MacPaint, que permitía utilizar el ratón para “pintar” y McWrite, el primer procesador de texto.

Riddley Scott, director de cintas como Blade Runner y Alien, dirigió el anuncio comercial de la primera Macintosh –Think diferent, con clara dedicatoria contra IBM -hoy un clásico en la publicidad mundial-, inspirado en el libro 1984, de George Orwell. Ese comercial fue transmitido en el tercer cuarto de la edición número súper tazón XVIII celebrado en Tampa, en el cual los entonces Raiders de Los Ángeles vencieron 38-9 a los Pieles Rojas de Washington.

Si bien Alvin Toffler sostiene que la Economía del Conocimiento dio inicio el 4 de octubre de 1957, cuando la extinta Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) lanzó al espacio el Sputnik, el primer satélite artificial de la historia –anticipado por Arthur C. Clarke-, es posible afirmar  que la “edad de Internet” dio inicio el 23 de enero de 1984, con la introducción de la primera Mac.

Apple Computer fue fundada el primero de abril de 1976, cuando Mike Markkula accedió invertir 250,000 $USD en la compañía. Sin embargo, las acciones de Apple empezaron a ser cotizadas en la bolsa hasta el 12 de diciembre de 1980.

En 1983 Jobs delegó en John Sculley la responsabilidad de dirigir Apple, empresa que ya había resentido algunos fracasos –la Apple III y Apple Lisa, por ejemplo-. Sculley se desempeñaba como vicepresidente de Pepsico. Para convencer a Sculley, Jobs le cuestionó: ¿Prefieres pasar el resto de tu vida vendiendo agua azucarada o tener la oportunidad de cambiar el mundo?

La gestión de Sculley resultó desastrosa –en realidad debió pasar el resto de su vida vendiendo agua azucarada-. Además Scolley no precisamente fue ejemplo de gratitud hacia Jobs, cuya oficina fue desplazada del corporativo a un espacio en el campus de Apple, al cual Jobs designaba como “Siberia”. Apple entonces licenció a Microsoft partes de la interfaz gráfica de la Macintosh. Finalmente el 10 de abril de 1985, Sculley despidió a Jobs de Apple.

En el obligado exilio –permaneció 12 años fuera de Apple- Jobs, uno de los grandes innovadores en la historia de los años recientes fundó NeXT INC. En ese periodo, mientras los proyectos y empresas de Jobs prosperaron, Apple acumuló deudas. Resultó entonces evidente que ninguna persona en la compañía podría reemplazar la visión y liderazgo de Jobs, quien finalmente retornó a Apple en 1997. Apple resurgió de sus cenizas.

El año pasado los tres reportes más importantes sobre valor de marcas (Millward Brown, Interbrand y Forbes) consideraron a Apple –a pesar de la muerte de Steve Jobs- la marca más valiosa del mundo.

1Doctor en ciencias sociales. Investigador y consultor en la Dirección Adjunta de Innovación y Conocimiento de INFOTEC. octavio.islas@itesm.mx

viernes, 17 de enero de 2014

La geolocalización y la utópica transformación de nuestro sistema de justicia

Por Octavio Islas1 

El “Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones del Código Federal de Procedimientos Penales del Código Penal Federal, de la Ley Federal de Telecomunicaciones, de la Ley que establece las Normas Mínimas sobre Readaptación de Sentenciados y de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública”, -la llamada “ley de geolocalización”-, fue aprobada el primero de marzo de 2012 en la Cámara de Diputados, con 315 votos a favor, 6 en contra y 7 abstenciones. El decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 17 de abril de 2012.

Uno de los principales antecedentes de la llamada “ley de geolocalización” fue la propuesta que presentó el empresario Alejandro Martí –quien fue víctima del secuestro y asesinato de su hijo- al presidente Felipe Calderón. Martí solicitaba el empleo de sistemas de geolocalización en tiempo real en casos de secuestro.

En marzo de 2012 Alejandro Martí sostenía que la llamada ley de geolocalización: Regulará legalmente un comportamiento que ya existe de facto. (Actualmente las autoridades ya acceden a información de localización geográfica sin necesidad de un proceso y de manera totalmente discrecional). Permitirá el bloqueo inmediato de los equipos reportados como robados o extraviados, para evitar sus utilización para fines delincuenciales. Obligará a que los teléfonos cuenten con una combinación de teclas de fácil acceso que permitan enviar señales de auxilio. Establece responsables operativos en la función de colaborar con las autoridades en la localización geográfica, es decir, sabremos quienes son los responsables de brindar la información de geolocalización de una persona. Contempla la geolocalización en tiempo real de llamadas telefónicas en caso de secuestro. Cortará señales de celular al interior de los penales para eliminar las llamadas de extorsión (http://www.animalpolitico.com/blogueros-mexico-sos/2012/03/06/que-es-la-ley-de-geolocalizacion/#axzz2qc6hOx6t).

La llamada “ley de geolocalización” faculta a la Procuraduría General de la República, sin la intervención de un juez, poder solicitar a los operadores telefónicos el ubicar en tiempo real determinados dispositivos móviles presumiblemente relacionados con la comisión de delitos graves, como secuestro, extorsión, amenazas y tráfico de drogas.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) impugnó las reformas al artículo 133 del Código Federal de Procedimientos Penales, y el artículo 40 Bis de la Ley Federal de Telecomunicaciones por considerarlas contrarias al derecho humano a la privacidad. Por ese motivo el análisis del decreto pasó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN):

Solo los ministros Olga Sánchez Cordero, José Ramón Cossío y Sergio Valls estuvieron de acuerdo con los argumentos presentados por la CNDH. En cambio los 8 ministros restantes consideraron pertinente eliminar trabas burocráticas y requisitos jurídicos que representan una significativa pérdida de tiempo para poder dar inicio a la investigación sobre la comisión de un delito grave. 

La ministra Margarita Luna Ramos, quien fue la encargada de elaborar el proyecto de sentencia sostuvo: “aún cuando se considere que pudiera existir una intromisión a la vida privada, la naturaleza de los delitos que en un momento dado están relacionados en el artículo 133 quáter justifica estas medidas”

A finales de marzo de 2012, la Electronic Frontier Foundation (EFF) emitió un comunicado en el cual calificó como “alarmante” a la llamada ley de geolocalización: Hay un potencial significante para el abuso de estos nuevos poderes. La ley ignora el hecho de que todos los teléfonos celulares transmiten datos de localización detallados de cada individuo a las operadoras, al ser almacenada en un solo lugar —en el proveedor de servicios de telecomunicación — la policía tendrá acceso a datos más precisos, comprensivos y penetrantes que jamás hubieran sido posibles de obtener con el uso de dispositivos de localización. El gobierno mexicano debe ser más sensible ante el hecho de que las compañías de servicios móviles ahora graban huellas detalladas de nuestras vidas cotidianas”.

Por supuesto resulta difícil poder creer que de las prácticas intrusivas que contempla la llamada ley de geolocalización, derivará la positiva e indispensable transformación integral de nuestro gastado sistema de impartición de justicia. 

  1Doctor en ciencias sociales. Investigador y consultor en la Dirección Adjunta de Innovación y Conocimiento de INFOTEC. octavio.islas@itesm.mx