martes, 8 de mayo de 2012

El privilegio de llamarte Telcel


El año pasado la Comisión Federal de Competencia (COFECO) impuso una multa a Telcel por 11 mil 989 millones de pesos, por reincidir en la comisión de una práctica monopólica relativa: imponer un precio anticompetitivo en las llamadas de voz dentro de su red (on-net), menor a la tarifa de interconexión que cobra a sus competidores por la terminación de llamadas en su red (off-net).
Es importante destacar que la sanción impuesta por la COFECO a Telcel fue el resultado de prácticas contrarias a un efectivo sistema de competencia, cometidas reiteradamente por Telcel durante varios años.
Como oportunamente destacó Ernesto Piedras, reconocido experto en temas relacionados con la industria de las telecomunicaciones, el monto de la multa no en realidad no resultaba significativo para Telcel si simplemente se consideraban las ganancias que obtiene en México. Se estima que las utilidades anuales de Telcel ascienden a 10 veces al monto de la multa que había fijado la COFECO. De considerarse las ganancias anuales de América Móvil, la multa impuesta por la COFECO apenas representa el 1.8 por ciento de sus utilidades anuales.
Además el monto establecido en la multa impuesta por COFECO a Telcel resultaba muy inferior a las sumas impuestas en otras naciones a aquellas empresas que han abusado de su poder monopolístico, como Telcel. La Comisión Europea suele imponer multan a empresas que incurren en prácticas similares a Telcel por el 10 por ciento de las ventas anuales de la empresa, pero a nivel mundial.
El pasado 30 de abril la COFECO resolvió aceptar el recurso de reconsideración que interpuso Telcel para evitar el pago de la referida multa. A cambio Telcel estableció los siguientes compromisos:
1. Cobrar una tarifa de interconexión  de 36.18 centavos por minuto en lugar de los 95 centavos que cobraba en 2011, y reducirla paulatinamente hasta llegar a 30.94 centavos en 2014.
2.  Garantizar estas tarifas de interconexión a través de una oferta pública para cualquier empresa de telecomunicaciones fija o móvil.
3. Desistirse de todos los litigios interpuestos contra las resoluciones emitidas para 2011 para por la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL).
4. Ofrecer planes de contratación y/o promociones que incluyan minutos utilizables indistintamente para realizar llamadas en su propia red o cualquier otra.
5. Proporcionar toda la información necesaria que permita verificar el cumplimiento de estos compromisos.
Como atinadamente destaca la especialista Clara Luz Álvarez: “Los compromisos de Telcel no restauran el daño a la competencia, ni a los consumidores. Es cierto, pero tampoco la multa les da mayores ingresos a los competidores, ni les devuelve dinero a los consumidores, ni éstos recuperan el bienestar perdido. Se ha dicho que la multa tiene un efecto disuasivo. Es cierto, siempre y cuando se logre mantener en todas las instancias judiciales, de lo contrario no sirve para nada. ¿Es un mal ejemplo la terminación sin imputarle responsabilidad a Telcel? Digamos que no es lo ideal, pero existen muchos casos en que se condonan multas como lo hace el Servicio de Administración Tributaria”.
Ernesto Piedras oportunamente objetó la decisión de la COFECO:  “¿Realmente somos tan ingenuos (por decir lo menos) como para pensar que reducir o quitar la multa va a generar los incentivos competitivos necesarios en el mercado mexicano? Al final, esos incentivos no son un asunto de buena voluntad, ni de mala, sino que se derivan de la aplicación efectiva (¡y oportuna!) del marco legal”.
Contrario a lo que algunos analistas suponen, el destino de los 11 mil 989 millones de pesos en las arcas federales en realidad representaba un tema secundario. Lo verdaderamente crítico radica en el negativo metamensaje que nos deja la decisión de COFECO: no sancionar a quien incurre en prácticas monopólicas. Permitir que haga de las suyas, sin ser sancionado. El cabildeo realizado por Telcel demostró ser efectivo. La simulación impera.

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