jueves, 28 de junio de 2012

Semana complicada


Durante la semana previa a la celebración de los comicios ha sido posible advertir un significativo incremento en la circulación de mensajes proselitistas en Internet, particularmente en las redes sociales y correos electrónicos.

Los indecisos resultan los destinatarios idóneos del intenso ciberproselitismo que practican los equipos de campaña, militantes de los partidos y simpatizantes de los candidatos. La retórica persuasiva por supuesto se extenderá más allá de los tiempos definidos en el COFIPE para el desarrollo de las campañas, intensificándose seguramente el mismo día que celebramos las elecciones.

Las casas encuestadoras también desplegaron intensa actividad en redes sociales y correos electrónicos para dar a conocer los resultados de las últimas encuestas previas a las elecciones. Si bien la mayoría de las encuestas dan una amplia ventaja a Enrique Peña Nieto, el sentido del voto que emitan los hoy indecisos definirá el resultado de los comicios presidenciales.

Destacados comunicólogos como Mariano Cebrián –investigador de la Universidad Complutense de Madrid- sostienen que en Internet no se define el sentido del voto. No obstante, hay quienes no descartan la posibilidad de que determinados actores –los simpatizantes de  #YoSoy132, por ejemplo- pudieran incidir en la efectiva viralización de  grupos primarios inmediatos, trascendiendo los territorios de la Tuitósfera y las redes sociales. 

En la etapa final de su atribulada campaña presidencial, el equipo de Josefina Vázquez Mota ha recurrido a voceros como el abogado y economista Luis Pazos -autor de 39 libros, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios Financieros (CONDUSEF), quien además preside el Centro de Investigaciones Sobre la Libre Empresa (CISLE)-.

A través de correos electrónicos, Pazos de la Torre decidió participar en la tarea de intentar persuadir a electores todavía indecisos, sobre la importancia de emitir un “sufragio razonado” en favor de la candidata del partido blanquiazul. Además de promover tardíamente el “voto razonado” a través de mensajes en correos electrónicos, Luis Pazos no desperdició la oportunidad de promocionar su reciente libro.

La campaña de Josefina Vázquez Mota no precisamente se distinguió por apelar al “voto razonado”. El PAN una vez más optó por apostar a la propaganda sucia, cuyas secuelas siempre resultan negativas para la sociedad.

En días pasados registró gran impacto en las principales redes sociales un tuit de la actriz Laura Zapata, hermana de la cantante Thalía, quien a través de su cuenta en Twitter - @LAURAZAPATAM- denunció que el candidato presidencial Enrique Peña Nieto golpeó a la actriz Angélica Rivera, su actual esposa, quien tuvo que ser internada en el Hospital Ángeles: "El fin d semana pasado (29 de mayo) el candidato priísta a la presidencia d la República, EPN le propinó una severa golpiza a su esposa Angélica y fue de tal magnitud q la actriz recluida en Hospital Ángeles recuperándose de heridas infligidas por candidato Priista…",

La mayoría de los principales medios informativos –quizá por considerar el asunto extremadamente delicado- optaron por omitir investigar la veracidad de las afirmaciones de Laura Zapata, quien no ha ocultado su simpatía por Josefina Vázquez Mota. 

A través de las redes sociales se dieron a conocer algunas imágenes del impresionante cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador en el Zócalo capitalino. El candidato de las izquierdas mostró su músculo. Resultó evidente advertir que los simpatizantes de López Obrador observaron una inteligente estrategia en redes sociales, evitando incurrir en provocaciones.

Un gran número de ciudadanos no solo acudirá a las urnas a emitir su sufragio. También llevará consigo teléfonos inteligentes para registrar cualquier anomalía, dándolas a conocer de manera instantánea en las redes sociales. Gane quien gane, el proceso parece irreversible: la ciudadanía está en movimiento.


jueves, 21 de junio de 2012

Voto electrónico: una asignatura pendiente


En la actualidad México se ubica entre los países que presentan mayores rezagos en su modelo electoral. Los actuales comisionados del Instituto Federal Electoral (IFE) optaron por no involucrarse en la indispensable modernización del proceso electoral, que supone profundas modificaciones al sistema de votación, el cual en gran medida permanence indiferente a formidables avances tecnológicos que sin duda alguna han contribuido a dar mayor certeza democrática a comicios celebrados en aquellas naciones en las cuales se han incorporado avanzados sistemas de voto electrónico.

La adopción de un avanzado sistema de voto electrónico automatizado, rápido, eficiente y transparente, susceptible de conferir certeza democrática a las elecciones que celebraremos el próximo domingo, debió ser una de sus principales prioridades.

La llamada “caída del sistema”, registrada en las elecciones presidenciales de 1988, posiblemente fermentó cierta desconfianza en torno a la posible contribución de la cibernética en los procesos electorales. En los referidos comicios, en realidad no “falló la tecnología”. En realidad prevalecieron las razones de la “voluntad política”. 

Hoy en día algunas naciones cuentan con sistemas de votación totalmente automatizados. India, por ejemplo, con una población estimada en 1,100 millones de habitantes; Estados Unidos, poco más de 311 millones; Filipinas, más de 88 millones y con una población dispersa en centenaras de islas; Brasil, más de 203; Venezuela, más de 27 millones; Bélgica, 11 millones de habitantes.

La población total de las referidas naciones asciende a poco más de 1,700 millones de personas. Aproximadamente uno de cada cuatro habitantes en el planeta podría emitir sufragios mediante avanzados sistemas de voto electrónico, que además de las comicios, por supuesto podrían ser empleados en el desarrollo de consultas ciudadanas y  plebiscitos.

Entre las principales ventajas del voto electrónico destacan: total transparencia y exactitud, rapidez y eficiencia en las tareas electorales, capacidad para identificar y prevenir situaciones de fraude, confianza pública y secreto del voto, igualdad para todos los electores.

En materia de transparencia y exactitud, los avanzados sistemas de voto electrónico permiten verificar y auditar los resultados, evitando que los votos sean alterados, que se eliminen sufragios válidos o se sumen inválidos, asegurando además que la sumatoria de votos efectivamente coincida con el número de votantes.

Un eficiente sistema de voto electrónico agiliza la instalación de las casillas, permite eliminar gran cantidad del material físico que suele emplearse en las votaciones manuales, impidiendo la manipulación de las boletas electorales. Además permite reducir el personal que interviene en cada una de las etapas del proceso electoral.

El voto automatizado y un inteligente diseño del proceso electoral reducen el tiempo destinado a emitir los sufragios, abreviando significativamente el lapso necesario para dar a conocer los resultados de la elección.

La ingeniería destinada a fraudes electorales suele operar a partir de la manipulación de las papeletas electorales. La posibilidad de consumar fraudes puede significativamente reducirse si las boletas y actas no necesitan ser desplazadas.

Los avanzados sistemas de sufragio automatizado facilitan a personas con alguna limitación física, poder emitir directamente su voto sin la necesidad de depender para ello de la ayuda de terceros.

Un eficiente sistema de voto electrónico además asegura, mediante avanzados mecanismos de cifrado, la plena secrecía del sufragio como del ciudadano que lo emitió, contribuyendo a dar absoluta certeza democrática y legalidad a los procesos electorales.

viernes, 8 de junio de 2012

Tecnología y mismidad vs imaginación libertaria


Sherry Turkle, psicoanalista, psicóloga y socióloga, reconocida investigadora en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde coordina la línea de investigación sobre tecnología y mismidad, experta en temas relacionados con los efectos psicológicos y sociales de las tecnologías, el pasado jueves 7 de junio dictó la primera conferencia magistral de la Décima tercera Convención Anual de la Media Ecology Association (MEA), que este año celebramos del 7 al 10 de junio en el Manhattan College, ubicado en el mítico barrio del Bronx, en Nueva York.

En su disertación Turkle refirió algunas de las principales tesis relativas al impacto de las nuevas tecnologías sobre la mismidad, desarrolladas en su reciente libro Alone together: Why we expect more from technology and less from each other, Basic Books, 2011 –en castellano: solitarios juntos: Porqué esperamos más de las tecnologías y menos de cada uno-.

La destacada investigadora del MIT sostiene que la mayoría de los usuarios de las redes sociales y las nuevas tecnologías, en general, viven en una especie de nueva soledad. Las redes sociales y las nuevas tecnologías promueven la impaciencia, mientras que la conversación demanda paciencia y atención. Prevalece la conectividad sobre la conversación. Aún cuando están juntos evaden conversar, o postergan la necesidad de la conversación.

En las redes sociales, afirma Turkle, la identidad virtual de los participantes es confeccionada a partir de la forma cómo desean ser percibidos, y no como realmente son. Esperamos más de las tecnologías que de los demás. Optamos por la ilusión de la compañía sin los compromisos de la amistad. La principal promesa de la tecnología radica en vendernos la ilusión de que nunca estaremos solos, siempre podremos ser escuchados por otros, tan solitarios como nosotros. Turkle recomienda destacar a los niños las virtudes de la verdadera soledad, pues las nuevas tecnologías y las redes sociales tienden a convertirlos en solitarios.

Turkle -atribulada por las limitadas introspecciones que hoy nos permiten las nuevas tecnologías y las redes sociales, así como por el deterioro que advierte en nuestra sociabilidad- posiblemente pasó por alto reconocer el relevante papel que han observado Internet y las redes sociales en las expresiones de reclamo democrático y movimientos de liberación suscitadas en algunos países árabes, así como en los movimientos de “inconformes” e “indignados” en España como en Estados Unidos y, por supuesto, en las recientes protestas estudiantiles en México.

Las redes sociales -particularmente Twitter y Facebook- cumplieron útiles funciones de vinculación y enlace en la ciudadanía inconforme, incidiendo definitivamente en la visibilidad internacional de los grupos y sociedades e movimiento, quienes apostaron por afirmar la condición de un “nosotros”.

Las redes sociales definitivamente representan una formidable ecología cultural para reemprender la indispensable reconstrucción del deteriorado tejido social en no pocas sociedades.

En algunas naciones las clases políticas han advertido la posibilidad de ser desbordados por la ciudadanía “2.0”, y por ello se han impulsado determinadas iniciativas destinadas a limitar la libertad de expresión en Internet –ACTA, PIPA, SOPA, etc.-.

Recuperando las tesis de Turkle, quizá sea posible reconocer al Estado como el gran solitario en Internet y en las redes sociales. La mayoría de los gobiernos enfrentan crisis fundamentalmente dialógicas –las democracias son también conversaciones- Acostumbrados a imponer, resultan incapaces de poder comprender la formidable capacidad conversacional que ha desarrollado la nueva ciudadanía.

En nuestros días es posible advertir condiciones históricas propicias para el desarrollo de un nuevo “gran rechazo”, con una notable diferencia cualitativa con respecto de los movimientos estudiantiles registrados durante 1968: la existencia de Internet. Me opongo a reconocer a las nuevas tecnologías como poderosos dispositivos destinados a  degradar nuestra soledad. En cambio apuesto por las formidables posibilidades que abren a la imaginación libertaria.